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¿Código QR para las ofrendas?

¿Código QR para las ofrendas?

¿Código QR para las ofrendas? Mejor también para juzgar el sermón

Porque el púlpito no es intocable y el pastor no es infalible

Hoy en día muchas iglesias se esfuerzan por estar “actualizadas”, tienen pantallas LED, transmisión en vivo, diseño gráfico profesional…
Y por supuesto, un código QR bien visible para las ofrendas.
(No está mal. Dar es bíblico. La tecnología es útil.). Yo soy amante de la tecnología y este post no es para criticar estos medios digitales de pagos.

Pero ¿qué pasaría si también colocaran un código QR para juzgar el sermón?

Sí, así como lo lees.
Un código donde los asistentes —de forma anónima y respetuosa— pudieran dejar sus observaciones, inquietudes, e incluso advertencias sobre lo que el pastor acaba de predicar.

¿Suena raro? ¿Incómodo?
Claro. Porque hemos elevado al predicador a un nivel donde ya no puede ser corregido.
Se ha creado la idea de que “si lo dijo el pastor, entonces es palabra de Dios”.
Pero eso es un error peligroso y antibíblico.

“Examinadlo todo; retened lo bueno.”
(1 Tesalonicenses 5:21)

“Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.”
(1 Corintios 14:32)

El apóstol Pablo mismo —un hombre que recibió revelaciones directas de Dios— dijo:

“Y los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.”
(1 Corintios 14:29)

¿Quién te dijo que el púlpito está exento de evaluación bíblica?

El pastor no es infalible

Muchos sermones hoy están llenos de errores interpretativos, manipulaciones emocionales, doctrinas sacadas de contexto, y aplicaciones personales y antibíblicas.
Pero como el que predica tiene título, micrófono y reputación… nadie se atreve a decir nada.
El pueblo calla. El liderazgo aplaude. Y el error se perpetúa.

Y cuando alguien osa hacer una observación bíblica —con respeto, con base, con espíritu correcto—, el pastor se incomoda, se molesta o simplemente ignora la corrección.
¿Por qué? Porque muchos pastores hoy confunden autoridad con orgullo, no aceptan que pueden ellos pueden fallar, no creen que deben ser juzgados.Pero sí deben serlo. Es deber de la iglesia.

“Pero hubo profetas falsos entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros…”
(2 Pedro 2:1)

Esto no solo aplica para todas las denominaciones, bautistas, reformados, presbiterianos,carismáticos, etc.

“Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
(Hechos 17:11)

Si los de Berea juzgaron a Pablo… ¿Quién eres tú para no ser examinado?

El error no se corrige con silencio

La iglesia tiene la responsabilidad de probar los mensajes, no para andar buscando fallas por deporte, sino porque la verdad de Dios es demasiado valiosa como para dejarla en manos de un solo hombre.
Y porque los errores desde el púlpito no solo afectan la doctrina, sino también a las almas.

No se trata de rebelión ni de falta de respeto, se trata de discernimiento, responsabilidad y fidelidad a la Palabra, si puedes escanear un QR para ofrendar, ¿por qué no podrías hacerlo para evaluar lo que escuchas?, después de todo, no todo lo que se predica… es verdad.

El pastor no necesita halagos, necesita verdad

Los pastores fieles deberían agradecer a una iglesia que ama tanto la palabra que se atreve a discernir. No buscan adulación, buscan corrección si es necesaria. Y los miembros bíblicos no son espectadores: son guardianes de la doctrina.

Pero en caso que me tarde, te escribo para que sepas cómo debe conducirse uno en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y sostén de la verdad.(1 Timoteo 3:15).

“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios.”
(1 Pedro 4:11)

El púlpito no es un trono. Es una trinchera de responsabilidad eterna.
Y quien lo ocupa debe estar abierto a la corrección, temeroso de Dios, y dispuesto a ser confrontado.

Porque un error no corregido… puede arrastrar a toda una iglesia al engaño.

Por: Luis M. Sarabia

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